Noticias: La Salsa es Sammy Marrero

PERIODISMO ALTERNATIVO
PROHIBIR QUE SAMMY CANTE SUS ÉXITOS CON LA SELECTA ES UNA TRAGEDIA CULTURAL
5 ENERO, 2020 JAIME TORRES TORRES – PERIODISMO ALTERNATIVO 1 COMENTARIO
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JAIME TORRES TORRES

Prensa sin censura

La Salsa es Sammy Marrero

América Latina, el Caribe, la diáspora boricua en Estados Unidos y Puerto Rico son Sammy Marrero.

El Pueblo, el barrio, la acera, la esquina y la calle son Sammy Marrero.

Y yo también soy Sammy Marrero.

¿Por qué?

Porque canciones como “Jíbaro soy”, “Soldado”, “Payaso”, “El solitario” y “La cuna blanca” siempre serán tarareadas por la gente; porque a las letras del inolvidable amigo Raphy Leavitt la voz de Sammy le impartió aliento, vida, alma, emoción y espíritu.

Porque Raphy sabía muy bien [y así lo afirmó en varias entrevistas con este periodista] que Sammy era su ruiseñor; la extensión de su corazón musical; el pregón de sus sentimientos.

Por eso y más sorprende la demanda que la viuda María Barreto, apodada Lalo, ha radicado en el circuito federal impidiendo que Sammy interprete un repertorio que le pertenece al Pueblo. La demanda incluye a parte de los ex músicos de La Selecta y sus esposas, incluido el director musical Edgar Nevarez.

Sammy, de 77 años y quien cumplirá 78 el 16 de febrero, seis días después del juicio en la corte federal, ha sido impedido de cantar su música desde poco después del fallecimiento de Raphy Leavitt el 5 de agosto de 2015.

¿Quién puede impedir que, por ejemplo, Charlie Aponte y Andy Montañez interpreten los éxitos que popularizaron con El Gran Combo? Luigi Texidor y Yolanda Rivera cantan lo que pegaron con la Sonora Ponceña. Adalberto lo que pegó con Ray Barretto e Ismael Miranda lo que grabó con Larry Harlow.

Sin entrar en los méritos jurídicos de la demanda, en opinión de este periodista es frívola y futil, excepto para los abogados de las partes, que ciertamente se beneficiarán financieramente, a costa de la erosión en los bolsillos de los demandantes y demandados.

No puede descansar en paz Raphy Leavitt con esta controversia inútil. Se eclipsa su memoria con una demanda mezquina que indispone a la Sra. María Barreto con la fanaticada de Sammy, quien desde 2015 prácticamente no ha podido, en el ocaso de su vida, ganarse el pan nuestro de cada día entonando sus éxitos con La Selecta.

¿Puede la Sra. María Barreto impedir que en un velorio se escuche por bocinas “La cuna blanca” o que una madre se consuele escuchando “Soldado” mientras aguarda por el regreso de su hijo de Irak o Afganistán? ¿Quién prohíbe que en una fiesta la gente cante “Payaso” con un kareoke? ¿Y qué decir de las regalías que nunca recibieron de las primeras grabaciones con Borinquen Records, que afirmado por Raphy en varias entrevistas fue un contrato que solo favoreció a la disquera?

Pensamos que la Sra. María Barretto aún podría reivindicar su imagen retirando la demanda. Sería un crimen cultural, a juicio nuestro, limitar que la voz de Sammy cante precisamente el repertorio que inmortaliza a su difunto marido. El día que Sammy se muera caerá el telón de una época dorada de la salsa de Puerto Rico: La Selecta de Raphy Leavitt y el cantante Sammy Marrero.

Cabe aclarar que la nueva orquesta de Sammy, dirigida por Edgar Nevarez, adquirió la licencia de ASCAP para interpretar las canciones de Raphy. María Barreto sacó el catálogo de ASCAP. Se desconoce si registrará en BMI, para efectos de ejecución pública, SESAC o ACEMLA, esta no muy simpática para los radiodifusores de la maltrecha industria radial nacional.

Sammy acaba de regresar de Colombia, donde participó en la Feria de Cali y la gente exhibió camisetas con el mensaje “Yo soy Sammy Marrero” y tarareó sus canciones. En Perú, Colombia, Panamá, República Dominicana, Chile, Costa Rica, Ecuador y otros países se toca la música de La Selecta.

Se supo que la viuda María Barreto ha presentado más de 300 mociones para que Sammy no cante “Jíbaro soy” y “La cuna blanca”. Pero en Internet se venden las pistas de los éxitos como pan caliente y no hay manera de detener eso. Ya hay daño colateral. Como no hay licencia, ya La Z no toca “Jíbaro soy”, “La cuna blanca”, “Payaso” y otras.

La Señora María Barreto pudo continuar con el legado con un concepto como La Selecta de Siempre con Sammy Marrero, lo que los músicos le sugirieron pensando en el negocio para sus herederos y en un medio de sustento para sus músicos, que fueron muy leales, incluso permaneciendo por más de 20 y 30 años. De todos, el más fiel y leal ha sido Sammy, quien desde 1971 estuvo 43 años y medio al lado de su mentor, cuando hubo disqueras como Velvet y MP que le hicieron ofertas para lanzarse como solista.

Hoy, sin embargo, lo privan de cantar precisamente la música que lo mantiene con vida.

Esto es una tragedia cultural.

El día que muera [y que Dios le de mucha salud] posiblemente el Pueblo pregone con el corazón “se ha escapado un angelito” y la viuda entone alma adentro “Basta Payaso/te están mirando y esos dos ojos/ya están llorando”.

Yo también soy Sammy Marrero.

¿Y tú?